ESCRIBE AQUI EL TEMA SOBRE EL QUE QUIERES LEER EN MI BLOG:
Búsqueda personalizada

martes, febrero 21, 2012

inventario sobre mis aficiones y viajes como comedor compulsivo

Durante un tiempo pensé que tendría que renunciar a mis aficiones, a las cosas que me gustan, si quería estar abstinente. Por que siempre recaía al hacerlas.

Ahora se que la renuncia no implica decir no. No se trata de eso. Si no de dejarlo en manos de dios, de mi poder superior, tal como yo lo entiendo. No será cuando yo quiera, si no cuando el quiera. No será ni si ni no. Sera si dios quiere. Esa es la manera de soltarlo.

Mis aficiones son muy absorbentes (o yo me lo tomo así), y tienen un gran componente de fuga de la realidad. De jugar a ser otro yo y dejar de ser yo mismo, de poner otro mundo a mi alrededor. En estos puntos veo mi carácter adictivo y obsesivo compulsivo. A lo mejor como adicto que no puede con la realidad, escojo cambiarla y poner otra ante mis ojos, en vez de anestesiarme.

El viajar es lo que siempre he llevado peor, por que me trastoca los horarios de comida, de sueño, la forma de comer. Últimamente me he dado cuenta de que la recaída es amiga de la improvisación. Las cosas que hago para divertirme incluyen a veces el viajar. Antes de entrar en oa viajaba de vez en cuando. A raiz de ser consciente de mi naturaleza como comedor compulsivo vi que los viajes me hacían recaer. Así que por eso pensé que debía dejar de viajar. Los buffets, los cambios de horario, la falta de sueño, las emociones encontradas, el desconectar de una rutina segura que me mantiene abstinente... Todo eso hizo que durante años, y creo que aun hoy, hace que los viajes sean para mi un momento de peligro. Otra cosa es viajar tranquilamente a una ciudad donde haya oa, y pueda ir a grupo, y pueda tener mi propia cocina. He aprendido que de esta manera me es mas fácil. Pero me cuesta mucho mas cuando es un viaje a un albergue u hotel, con comedor, con menús cerrados, y aislado de lo que es OA.

También me cuesta mucho compartir coche o trasporte con personas que comen durante el viaje. No por que sea un viaje en si, si no por que es algo ante lo que he descubierto que soy impotente. Estar en un lugar cerrado con alimentos a la mano y personas cuya conversación me distraiga. El paso del tiempo, de los minutos, de las horas, va minando mi resistencia al alimento compulsivo y al final caigo. Por esto mismo para mi los viajes en grupo son delicados, igual que ir de visita a casa de alguien, o simplemente jugar a unos inofensivos juegos de mesa. Con comida de por medio, me siento en zona de peligro.

Yo lo llamo el fenómeno "la olla a presión" encerrado en poco espacio, con comida a la mano, personas dándome conversación y tiempo de sobra para que se alargue la situación, al final acabo recayendo. Esto es algo que limita mucho mi vida social, y por lo tanto aficiones y ocio. Soy un comedor social, ahora lo se. Como en sociedad, como el que bebe o fuma en sociedad. Y no puedo evitarlo. Así que ahí esta el límite para mi. La línea roja que no he de cruzar. Procuro no ponerme en esa situación, por que se que la recaída va detrás.

Supongo que como el trabajo, las aficiones, me llevan a relacionarme con personas y por lo tanto a exponerme a sus defectos de carácter.

Gracias a esto he descubierto que la mentalidad de la gente es mas cerrada de lo que yo pensaba. O que yo tengo la mente mas abierta que los de alrededor. Siempre he tenido la inquietud de crear, de hacer cosas nuevas, y en cierto ámbito eso requiere la participación de muchas personas. Sin embargo el inmovilismo de mucha gente me desespera. Están acostumbrados a lo que ven habitualmente y no quieren salir de ahí. No quieren conocer nada nuevo. Y yo mientras tanto veo como en otros países se hacen cosas distintas, con una originalidad y un nivel de diversión que aquí solo soñamos, y me tengo que morder la lengua. Voy dando pasito a pasito siguiendo el ejemplo de lo que veo fuera, pero me es muy difícil. Creo que los españoles nos pensamos que somos muy abiertos, pero en el fondo no lo somos. tengo que renunciar continuamente a mi orgullo, y a querer mandar y controlar a los demás, que es algo que oa me ha enseñado que solo lleva a la frustración y al dolor. Trato de predicar con el ejemplo y demostrar, con las cosas que yo, hago que hay otros mundos, y otras maneras. El que quiera que me siga, y el que no, pues no. No se lo impongo a nadie. Y así muchas veces tengo la sensación de dejar atrás a las personas, que no cambian.

Por ejemplo una idea que tuve de algo divertido para hacer en grupo, lo comente y una persona me dijo directamente que no, que era imposible. Tras mucho tiempo de investigar, de ver vídeos de eso montado en otros países, al final esa personan ha levantado su muro y ahora cree que se podría hacer, pero con ciertas condiciones. Yo creo que aquí somos demasiado cerrados y no estamos preparados, directamente, y por eso tengo que seleccionar las personas adecuadas para que no sea un fiasco. Prepararme, plantearlo, y soltar riendas, y que sea lo que dios quiera. Organizar eventos y tratar de controlarlo todo al milímetro es un imposible. Yo hago mi parte y los asistentes hacen el resto.

A veces pienso que en todo lo que hago busco la reconstrucción de mi propia autoestima perdida. Es como el hábito que hace al monje. Como si inconscientemente buscara reconstruirme por fuera vistiéndome de otro yo. He tenido sueños sobre eso. Supongo que es mas fácil eso que buscar la recuperación trabajándola. Otra vez sale la mente de adicto que busca el camino rápido y fácil.

Renunciar a viajes y eventos me lleva a la autocompasion, a sentirme inferior a las personas normales, amigos mios, que si pueden ir. Es ahi donde noto mis limites de mi enfermedad como comedor compulsivo, y cuando me siento agobiado. Es una paradoja. Si no voy, me hago daño con la autocompasion. Si voy, me arriesgo a recaer por que me expongo a cambios en mi rutina y mi plan de comidas, que es lo que me mantienen abstinente. Lo que si se es que en el pasado he ido a viajes, y me he mantenido abstinente por que usaba las herramientas y estaba alerta. Creo que el kit de la cuestion es que con los viajes bajo la guardia y quiero ser uno mas, y me creo las mentiras de la enfermedad en mi cabeza.  Y asi no me dejo vivir, ni no yendo, ni yendo y recayendo. La solucion, decidir no teniendo en cuenta mi enfermedad, si no los factores de tiempo y dinero, como hace cualquiera. No decidir ir o no a viajes en funcion de la comida y como este con mi abstinencia. Por que puedo secuestrarme a mi mismo, este abstinente o no. Yo solo se que no se nada, y que lo que tengo que hacer es usar las herramientas a diario para salir adelante. Y en un viaje mas. ¿y por que se todo esto? Por que he ido de viaje y he vuelto abstinente, usando las herramientas y pidiendo alimentacion especial para mi. Asi que se que se puede. Tengo que dejar de medir estas cuestiones por los defectos de caracter del miedo (a recaer) o la autocompasion (me quedo en casa solo y mis amigos por ahi viajando en los eventos).

Creo que ya me encerre para comer compulsivamente demasiado tiempo. No me deje vivir huyendo de la comida. Creo que por ahi no esta el camino. Pero tampoco puedo soltar las campanas al vuelo e ir donde me de la gana. Los grupos tienen la prioridad. Si puedo respetar el horario de loo grupos mejor. Y con las herramientas igual. Si viajo tengo que llamar, que escribir, que leer, igual que si estuviera en mi casa, si no mas. Y no tengo excusa con los telefonos moviles y las tarifas baratas que hay hoy dia. Si puedo comprometer la llamada con algun compañero o compañera de oa mejor.

La moraleja de todo esto es que yo uso el programa para recuperarme y vivir una vida mejor, mas plena. Se trata de romper el aislamiento y el encerrarme en mi mismo, siempre con miedo a todo por la comida. Se que mi poder superior me cuida este donde este, y que puedo ir donde sea y hacer lo que sea que siempre tendre a mano la ayuda del programa. Y esa es la cuestion, usar el programa para vivir, incluyendo un viaje.

Etiquetas: , ,

martes, febrero 07, 2012

inventario sobre el trabajo de un comedor compulsivo


El poder superior, y otros “poderes superiores” en mi vida.

Realmente la cuestión de esto se reduce al tiempo de cerebro que dedico a cada una de las cuestiones de mi vida, y en comparación, al programa de oa y a mi recuperación. Quiero decir aquellas otras cosas que ocupan un espacio en mi mente y en mi vida, y que corro el riesgo de que sustituyan a oa en mi cabeza,

El trabajo

Este es un tema que esta en boca de todos continuamente hoy día en la situación en la que vivimos. Yo siempre he sido muy orgulloso de mi trabajo, pensando que era muy bueno, pero últimamente me estoy dando cuenta que no soy ni el mejor ni el peor. Simplemente practico esta profesión como uno más: Mi mente perfeccionista me mantiene en una opinión extraña de mi mismo en lo profesional. Sin embargo veo como el trabajo de los demás es mucho mejor que el mio.  Es una mezcla de orgullo, autocompasión y avaricia.

Por supuesto también siento miedo a la inseguridad económica. Trato de vivir hoy y no pensar a la larga en temas de trabajo. Lo que me he dado cuenta es que no aplico los pasos a mi trabajo, y no solo a esto, al resto de mi vida. Soy impotente ante el tema del trabajo, dios tiene la respuesta y el sano juicio, el sabe lo que es bueno para mi, me guste a mi o no, y se lo dejo a el. Eso es lo que me salva de mi mismo y cierra el dialogo interior con la obsesión por el trabajo y los  diferentes defectos de carácter que me invaden continuamente. El empleo es una fuente de defectos de carácter para mi de todo espectro, desde miedo, a la ira, la avaricia, y tengo que tener cuidado con ello. Y además me obliga a relacionarme con personas que me pueden gustar o no, pueden ser buenas para mí o no, pero están ahí por obligación. No tengo la capacidad de elegir como en el resto de mi vida que si me quiero relacionar con alguien lo hago y si no, pues no, en función de las emociones que me trasmita esa persona.

Yo se que soy muy empático, con un punto de codependencia y absorbo los defectos de carácter de los demás. Hoy día con la crisis económica que hay en mi país, las tensiones están a flor de piel. El ambiente corporativo es muy toxico, y estamos al borde de un corralito financiero y la huelga general. Continuamente nos recortan derechos y la vida se pone cada vez mas cuesta arriba. Gana uno menos, y todo es más caro. Y por supuesto más impuestos. De cada 3 meses que trabajo, prácticamente el sueldo de un mes entero es para el gobierno.

Con todo esto ocurriendo a mí alrededor,  pues los defectos surgen en mi interior. Lo que tengo que hacer con esto es aplicar el paso uno, dos y tres.  Yo no controlo lo que pasa a mí alrededor. Eso esta en manos de muchas personas, y factores socio político económicos que ni comprendo, ni controlo, ni puedo cambiar. Todo lo que esta fuera de mi que esta lejos de mi alcance se lo dejo a dios. Es su parte, no la mía. Y me toca aceptarlo y seguir adelante.

Por que empezar a tomar, o dejar de tomar, acciones y decisiones, motivado por los defectos de carácter es muy mal asunto. Siempre que hecho algo motivado por miedo, avaricia, lujuria, he terminado de vuelta en el caos emocional y comiendo. Escribir esto, y luego leerlo es mi manera de meditar sobre ello, salir de mi y verlo desde un punto de vista mas objetivo.

El miedo a la inseguridad económica hace que continuamente este buscando nuevas formas de tener ingresos, por muy pequeños que sean. Hay se desvela mi adicción al trabajo. Comenzó hace tres años, justo cuando me mude al piso en el que estoy, rodeado de supermercados. Me quede sin empleo y empecé a coger trabajos freelance. Estaba en recaída por el miedo. Estudiaba y trabajaba a la vez. Todo el día delante del ordenador. Después cuando encontré trabajo, seguí manteniendo ese segundo trabajo. Me convertí en una persona con muy poco tiempo libre. Doble ración de stress. En mi trabajo normal de 8 horas, y en mi trabajo extra. Trabajaba por las noches hasta la madrugada. Luego iba a la oficina medio dormido. Cansado permanentemente. Es me llenaba de tristeza y de la sensación de estar siempre obligado a estar en casa delante del ordenador. Sentía que me estaba secuestrando a mi mismo. Incluso sin estar comiendo compulsivamente.

Todo esto además me llevaba a una incapacidad para concentrarme, a perder el tiempo en Internet  no ser capaz de hacer nada, por que mi mente era capaz de iniciar el proceso de trabajo sin un descanso. Me vi entonces en lo que llaman la procrastinación. Sentirme poco productivo y útil. Perder el tiempo en Internet, incluso en mi trabajo de ocho horas. Tanto trabajo, me había llevado a ser incapaz de hacerlo Estaba uso haciendo un uso adictivo de Internet y para fugarme de mi mismo, y de mis obligaciones.

Precisamente llevo 3 años en recaída. 3 años desde que me vine a vivir al piso en el que estoy, rodeado de supermercados, con comida a la mano. Y 3 años desde que coji ese segundo trabajo. Lo dejo, y ahora siento que tengo 735más tiempo para lo que realmente importa, trabajar el programa. Para hacer cosas para mí, para descansar, y para vivir. Sentirme realizado y hacer cosas que me gustan es muy importante, y me sentía atrapado. Muchas veces la pereza y esta adicción al trabajo, fuente de mi avaricia, me alejaban de ir a un grupo, con la excusa en mi mente de que “tenía que trabajar”. Me ponía delante del ordenador a trabajar pero era incapaz de hacer nada productivo. Mi mente no daba para más.

Tuve que ver que esta adicción sin sentido al trabajo me estaba dañando como profesional, y persona. Vi el patrón adictivo en ello. Tras escribir todo esto lo compartí con una compañera, y eso me llevo a soltarlo. A pedir ayuda. Deje de lado mi segundo trabajo, busque una persona para que me ayudara, y compartí el dinero que ese trabajo me daba con esa persona. Pase a sentirme libre y a tener tiempo para mí. Ya no me sentía atrapado ni esclavo. Me sentía “abstinente” de tener que estar siempre trabajando.

Después de tanto tiempo de aguantar los defectos de carácter de otras personas en el trabajo, y sentir que mi vida, y mi recuperación están condicionados al ritmo de donde este empleado, he llegado a la conclusión de que necesito una ambiente lo más sano posible a mí alrededor. Lo veo en la oficina día a día, las personas en tensión, las presiones, las prisas, las envidias. No quiero participar de ese mundo. No es para mí, no me hace bien. Me puede sobrepasar y llegar a recaer en la compulsión por la comida.

Empecé a ver entonces el horizonte de querer trabajar para mí, en lo que me gusta, pero sentí el miedo a dejar un trabajo “estable”. Con todo esto no tengo que hacer. Conozco muchos emprendedores y les admiro, por no depender de nadie para generar su propia riqueza y empleo. Aunque eso me deja solo ante el peligro frene a los clientes. Sin embargo yo se como generar ingresos en Internet, que aunque muy bajos, no dependen de las personas.

Siempre me han dicho en Oa que no debo huir de las personas, sino aprender a vivir con los demás mejorando mi relación con otros. ¿Como? Poniendo lo mejor de mi parte, y trabajando los defectos de carácter, y aplicando los pasos. Para esta situación lo mismo.  Yo he trabajado de cara al publico y he hecho ventas, y nunca he tenido excesivos problemas, excepto por la intromisión de las personas para las que trabajaba. Hay veo mi problema de rebeldía ante las figuras autoritarias, sobre todo las masculinas. Siempre he trabajado mejor bajo las órdenes de mujeres. Me han tratado mejor.

Veo en la idea de trabajar para mi el deseo de huir de los defectos de carácter de las personas que tienen autoridad sobre mi en el trabajo, pero sin embargo eso me expone a los clientes, que muchas veces son iguales o peores. Como y ha escrito, no puedo vivir huyendo, así que no se realmente lo que es bueno para mi, si lo que yo quiero hacer o seguir trabajando para otros. Como no lo se, no hago nada, aplico el tercer paso, y suelto riendas. Serás cuanto tenga que ser, si dios quiere. Si me quedo parado y no encuentro trabajo entonces podré intentar montar mi propia empresa.

Aplicando a esto  el programa de doce pasos, admito que soy impotente ante el trabajo, y ante el querer montar mi propia empresa. Yo no como hacerlo, o si debo o no, así que hago mi parte que es seguir intentándolo día a día, y dejo los resultados a mi poder superior tal como yo lo entiendo.

Estoy aplicando la herramienta del plan de acción a mi trabajo. Antes de recaer, hace mas de tres años, en la empresa en la que estaba tenía que hacer todos los días un inventario de las cosas que iba haciendo. Ahora que lo recuerdo lo veo como un plan de acción. Por iniciativa propia estoy haciendo lo mismo en donde trabajo ahora, y también en mi casa con todo lo que hago. Esto me lleva a tener un orden, y alejarme del caos. Me da paz y serenidad, y se por donde voy trabajando. Es la manera de liberarme de las malas emociones que pueden traer hacia mi la sensación de caos y descontrol en el trabajo.

Soy comedor compulsivo. La sensación de orden, paz y disciplina para mi es muy importante. Me centra con la comida. Aleja la ansiedad que tantas y tantas veces me ha llevado a comer compulsivamente.

Etiquetas: ,

jueves, enero 12, 2012

`Me comí mis sentimientos´: comedores compulsivos en México

Interesante entrada sobre comedores compulsivos anonimos en mexico:

http://ivanqr.wordpress.com/2009/01/11/me-comi-mis-sentimientos%C2%B4-comedores-compulsivos-en-mexico/#comment-27

Para los recien llegados, comedores compulsivos anonimos es una hermandad de hombres y mujeres que juntos tratan de recuperarse de la compulsion por la comida. Sus principios se basan en las mismas bases que alcoholicos anonimos, y aplicamos el mismo programa de 12 pasos, sustituyendo alcohol por comida.

Yo soy un miembro anonimo mas, y escribo este blog a titulo persona, para nada pretende representar a toda la hermandad, ni mi caso es uno de los mas respresentativos. Empeze a escribir simplemente para tener esto para mi, bien guardado y archivado. Si a ti lector, tambien te ayuda, bienvenido sea.

Espero que disfrutes y aprendas tanto leyendo, como yo escribiendo.


Horarios de comidas, supermercados y la compulsión por la comida en comparación con otras adicciones

Horarios de comidas, supermercados y la compulsión por la comida en comparación con otras adicciones

Pensando en mis hábitos de comidas y observando los de los demás, he comprobado los horarios extraños de comidas que tenemos en España. Por lo que se en muchos países extranjeros comen muy pronto a las 12 o 1 del mediodía. En España esto se alarga hasta las 2, 3, incluso 4 de la tarde. A mí siempre me da hambre a eso de la una. Gracias a dios tengo sensación de hambre  y de saciedad hoy por hoy. El tiempo y el trabajo las han recuperado.

También sobre las, siete, ocho de la tarde, que es justo cuando salgo del trabajo me da hambre de nuevo. Igualmente se que se cena por esos mundos de dios a eso de las seis de la tarde.

El salir de la oficina con hambre después de varias horas de trabajo intenso y stress, es uno de los momentos más delicados para mí ahora mismo. Del trayecto de la oficina a casa, apenas 5 minutos (soy un privilegiado) tengo que pasar por una zona comercial llena de establecimientos donde acceder a alimentos peligrosos para mí.

Si llego a casa estoy salvado, pero el camino es un campo de minas. Cuantas veces me abre parado en una esquina pensando me voy al supermercado ya.

Esta dificultad las estoy salvando no llevando dinero suelto, ni tarjeta de crédito. Tampoco lo necesito a diario puesto que estoy muy cerca de casa. Pero me siento que esto sigue siendo huir de la comida.

He pensado que lo mejor es usar las herramientas cuando inicio el trayecto. Llamar cuando salgo, meditar, y pedir ayuda para obtener la fortaleza de decir NO. Realmente este es el mayor obstáculo diario. Este y la maquina de comida que hay en el comedor del trabajo. Si no llevo dinero encima la ignoro totalmente. Con monedas en el bolsillo, me pongo compulsivo. Es como un imán. Solo la posibilidad de ya me pone nervioso.

A veces esta compulsión se traslada al momento en el que salgo de casa por la mañana cuando pienso si me llevo la cartera o no. Detrás de esto solo puedo ver en mi una terrible y devastadora GULA. ¿Por que si estoy en paz y tranquilo, y que solo una moneda en el bolsillo, por la posibilidad de usarla en una maquina de alimentos, me quita la serenidad? Por que soy impotente ante la comida, por que es superior a mis fuerzas, y por que yo solo no puedo con esto.

Esto a veces me hace sentir mal, y por supuesto muy limitado. No llevo nunca dinero encima para esos pequeños gastos diarios que todos tenemos y que no son comida. Por ejemplo cuando en el trabajo deciden poner dinero para algún cumpleaños. O simplemente para el trasporte publico. Hay veo como esto hace mi vida totalmente ingobernable.

Se que tras un tiempo abstinente esta sensación se va, y puedo llevar dinero como cualquier persona normal, pero no sabría cuantificar cuanto tiempo es necesario ni lo quiero medir, ni me ayuda eso por que es ponerme horizontes o metas, objetivos, y a mi solo me interesa llegar al final del día abstinente, sin haber comido compulsivamente.

Es difícil y duro vivir rodeado de comida a la mano, estar deseando comerla, y no hacerlo. Pedir el deseo de no hacerlo es una tarea continua. Estoy seguro que llega un momento que no se desea, yo lo he vivo. Por que se el mal que me hace. Pero la presión externa a mi para que coma es muy poderosa. Pienso en hace mas de tres años cuando vivía en una tranquila zona residencial donde no había tiendas ni nada a la mano, y no me pasaba esto. ¿Influye esto en mi abstinencia?

Pensemos en los supermercados como un bar para un alcohólico o un sitio donde vendan drogas para un drogodependiente. Yo soy adicto a la comida. El mecanismo es igual. Quien lo quiera negar se engaña. Conozco muchas personas poli adictas, y muchas incluyen la comida entre sus adicciones, tras otras sustancias. Es mas cuando muchas personas empiezan a recuperarse de otras adicciones, empiezan a usar la comida como sustituto de estas, y terminan desarrollando un trastorno de la alimentación. Pero ese no es el tema del que quiero hablar ahora.

Volvamos a los supermercados. Pregunto, ¿va un alcohólico en recuperación a los bares? ¿Va un drogadicto rehabilitado a donde distribuyen su sustancia adictiva? Yo no soy alcohólico ni drogadicto, pero así a primera hora, lo que se me ocurre como respuesta a esto es que NO. Entonces, ¿Por qué yo que soy adicto a la comida tengo que ir a los supermercados? Es mas tengo que convivir a diario con el objeto de mi adicción. Y lo que es aun más inquietante. Tengo que comer todos los días, o si no, simplemente a la larga muero de hambre. Un alcohólico, o un drogadicto, en recuperación, pueden vivir (físicamente hablando) sin su sustancia. Pero yo necesito comer. La cosa es que la línea de lo que es adictivo y lo que no, es mucho mas difusa en la comida. Y ahí esta la dificultad.

¿Es el azúcar adictivo? ¿Cuánta cantidad de azúcar llevan los alimentos mas industrializados? ¿La necesaria para tu salud? ¿o la necesaria para que el alimento sea adictivo y compres y compres y compres y compres y compres, y comas y comas y comas y comas y comas, hasta morir por ello? ¿Piensan en la salud de las personas cuando fabrican esos alimentos que para mi son adictivos? ¿Cómo son los test de sanidad que pasan estos alimentos? ¿Me sirve de algo hacerme todas estas preguntas?

Lo que si tengo claro es que entre mis alimentos sanos se mezclan mis alimentos adictivos, y los distribuyen en el mismo sitio. Ni yo mismo muchas veces tengo claro cuales son. Y me puedo engañar. Y me puedo mentir. Y puedo escoger mal. Mi libre albedrío en cuanto a la comida esta roto. Si me dejo suelto, yo siempre escojo lo peor para mi. No lo más sano. Antes, hace mucho tiempo, pensé. ¿Por qué siempre escojo lo más rápido y fácil? ¿Por que no cocino y como lo mas sano para mi? Ciertamente con el ritmo de vida tan rápido de hoy, comer sano es un lujo y un privilegio.

Pero pensándolo bien también hay alcohol en los supermercados. Y en la farmacia hay desde tiritas inofensivas hasta codeína. Me pregunto que sentirá un drogadicto en una farmacia, y si se puede comparar a lo que yo siento cuando entro en un supermercado. Los nervios, el salivar, el quererlo ya, el querer salir de allí rápido para comerlo. El empezar a comer incluso antes de llegar a casa.

Lo bueno de estar en recuperación es que yo con ayuda puedo enfrentarme a un supermercado. He entrado deseando comer hasta reventar, y mientras empezaba a llenar el carrito me he puesto a rezar, meditar, como lo queráis llamar, en definitiva a ponerme en contacto con mi poder superior, y eso me ha hecho salir del lugar sin un alimento compulsivo en la cesta de la compra, y abstinente.  También he llamado a una compañera mientras estaba comprando, y le iba relatando lo que iba cogiendo. Como dice una amiga mía de OA, “la abstinencia empieza en el supermercado”. No tener en casa alimentos compulsivos me ayuda mucho. Y eso pasa por el supermercado. Comprenderéis como igualmente a mí que me inviten a comer, o que me regalen comida, es como darme un sorbito de veneno. No por que sea anoréxico, que lo he podido ser, si no por que no te suelen dar comida sana precisamente, si no dulces, que es de lo mas peligroso para mi. ¿Alguien le regala alcohol a un alcohólico? ¿O dulces a un diabético?

Volviendo al tema inicial de esta reflexión. Creo que los horarios excesivamente alargados de esta cultura del país en el que vivo,  a mi me pueden hacer algo de daño. Hoy me encontré a un compañero de trabajo comiendo a eso de la una del medio día. “Come cuando tengas hambre física, no hambre emocional”, leía hace poco. El hambre alargada en el tiempo, llega un momento que se pasa, si, pero unida a la ansiedad de una mañana de estrés en el trabajo, y el tener que esquivar supermercados volviendo a casa, me están complicando el mantenerme abstinente. El hambre física se convierte así en hambre emocional, por la ansiedad que me produce el tener que esperar, y el pasar por delante de todos esos sitios tan estupendos y atractivos donde recaer, llenos de carteles de 2x2m con las últimas ofertas de comida al kilo. Es el punto de ruptura, la fricción, el momento clave, en el que suelo recaer, pero siempre por acumulación de dos o tres días antes de haberme excedido en algún pequeño bocado fuera de casa durante el fin de semana. Los inicios de semana son terribles, y sobre todo también cuando no me queda comida en casa.

Irónicamente es el defecto lo que me lleva al exceso. Vivo en un piso muy pequeño. Cocina pequeña, despensa pequeña. Apenas si entra en casa la comida de una semana. Cuando se va acabando y se unen las circunstancias anteriores, es cuando entro en zona de peligro.

Durante años fui capaz de ir a un supermercado y hacer la compra para mi mismo, con mi propia responsabilidad y honestidad en ello. Procuraba hacerlo siempre después de ir a una reunión, para ir con las pilas cargadas. Ahora se que si quiero, no tengo por que enfrentarme a ir a un supermercado, puedo hacer la compra online y pedir que me la traigan a casa. Me encanta especialmente la Web de un supermercado concreto, por que puedo guardar las listas previas de lo que he comprado, y no ponen fotografías de los productos. Así no tengo siquiera que escoger. No hay rendija por la que se meta mi libre albedrío enfermo. Saco así la visita al supermercado de la ecuación a resolver que es mi abstinencia diaria.

Y cuando escribo esto, me doy cuenta de que todo es más sencillo con un plan de comidas estructurado que Yo decido. Lo que no entra en mi plan de comidas, no entra en el carro de la compra. Así de simple. Pero mi yo enfermo es muy rebelde y siempre busca el alimento compulsivo, como la polilla a la llama. No es la compra diaria la que me da problemas, si no la compra espontánea y no planificada, para satisfacer mi ansia compulsiva, cerca de los horarios de la comidas, o de salida de mi trabajo. tambien podria plantearme el comer en el horario "americano" por asi decirlo, no sin antes consultarlo. Por probar a ver que tal me va, asi. Esta claro que con el estomago lleno las tentaciones son mucho menos fuertes.

Etiquetas: , , ,

sábado, enero 07, 2012

Soy impotente ante la comida


Soy impotente ante la comida. Y me siento abrumado por ello. Me da hasta miedo. Por que es superior a mí.  Pienso que es algo que no solo me ha sobrepasado a mí. Pudo con mi padre, pudo con mi abuelo. Es algo que me ha venido dado de serie. Nací así, y no soy culpable de ello. Pero estoy cansado de estar en conflicto conmigo mismo por la compulsión por la comida. ¿Cuales fueron los designios de dios al crearme así con esta enfermedad dentro de mi mismo? ¿Me hizo así para que aprendiera a superarme a mi mismo?

La comida me quema, me abrasa. Absorbe toda mi atención. No puedo estar dentro de una habitación con mucha gente y comida. Es como un imán que tira de mí. Como si me hubieran enganchado un garfio en la boca del estomago que tirase de mi. Lo único que se hacer en esa situación es comer o huir, irme lo más lejos posible del alimento compulsivo. Y lo que tengo que hacer en esos momentos es usar el telefono.

He recuperado ¾ de todo el peso perdido. No me vale la ropa que me valía hace dos años. ¿Pero esta todo perdido? No creo. Me siento en la bifurcación del camino. A un lado el efecto rebote, la infelicidad, y odio a mi mismo. Al otro mi yo mismo, de hace 3 años, al cual hecho de menos. Aun no he llegado a los 113 kg o 120 kg, al umbral de la obesidad mórbida por el que tanto he sufrido.  No esta todo. Tengo que perseverar. La recuperación es un paraíso perdido, un Shangai-la para elegidos. Por favor dios llévame contigo a ese rincón lleno de beneficios. Solo se llegar allí con el esfuerzo constante y diario, viviendo a tu ritmo, no al mío.

Escribo esto para darme ánimos a mi mismo, para advertírmelo. Yo solo no puedo. Necesito herramientas de recuperación. Dios mío, tu que te expresas en mí, y en los compañeros que veo en los grupos, dame la capacidad de usar las herramientas de recuperación que me concediste en su momento. Hoy he estado abstinente, y lo necesito.

Cuando estoy abstinente la vida tiene sentido y me siento vivo. Con azúcar en las venas me siento perdido. Lo vi en una compañera y lo he constatado en mi mismo. No creo en nada establecido. Creo en dios, en el programa y en que siempre me fallo a mismo.

domingo, enero 01, 2012

Plan de llamadas


El teléfono es una herramienta de recuperación de las que más me cuestan, como a muchas personas en Oa. Creo que es por que si llamas no comes. Como descubrieron los fundadores de alcohólicos anónimos, un alcohólico se recupera hablando o ayudando a otro alcohólico. El teléfono tiene esa magia de alejar el comer compulsivamente. Creo que por eso me resisto tanto a usarlo.

Después de una reunión, charlando con compañeros de programa, tuve una revelación. Una idea, una inspiración.  Llamadlo como querías. Me di cuenta de que soy incapaz de llamar de forma paliativa para atacar mi compulsión. Es decir que cuando me pongo compulsivo no. Sin embargo tengo rachas de llamar mucho, asiduamente, cuando me lo propongo, y planifico.

Esto me trajo una idea, el plan de llamadas. Igual que tenemos en oa la herramienta del plan de comidas, o el plan de acción, y en otros grupos como DA (deudores anónimos) existe el plan de gastos, se me ocurrió que podía planificar mis llamadas por adelantado.

Esto era pasar de usar el teléfono de manera paliativa (cuando me pongo compulsivo para evitar recaer), a usarlo de manera preventiva (llamar para evitar ponerme compulsivo). A esta conclusión llegue después de darme cuenta de que el día que llamo, ese día mí comida esta en orden y mi deseo de comer compulsivamente desaparecen.

Esto no quita que no deba llamar cuando este compulsivo. Claro que si. Hacerlo es un importante salvavidas frente a la recaída y se debería de hacer siempre. Pero yo hoy por hoy no soy capaz de hacerlo. Cuando estoy compulsivo la enfermedad trae sobre mí una terrible amnesia y no quiero llamar ni hacer nada. Lo único que quiero es comer.

Así que manos a la obra, y he platicado mi agenda semanal. He preguntado a dos compañeros si les podía llamar los días que no tengo llamada a la madrina o tengo que ir a reuniones. Así todos los días tendré mi dosis de programa que necesito para seguir abstinente.

Etiquetas:

miércoles, diciembre 21, 2011

Preguntas sobre la abstinencia


1 ¿De que manera la abstinencia permite que me recupere de esta enfermedad?

Liberándome de la obsesión por la comida, saliendo del caos emocional y yendo hacia una forma de vida más completa, llena de alegría, paz y serenidad.

2 ¿Cómo me libero de la obsesión de comer compulsivamente por medio de la abstinencia?

Entregando mi comida a un poder superior a mi, así me libero de la responsabilidad y la culpa de elegir siempre erróneamente que comer.  Si elijo yo, siempre voy al compulsivo. Si no elijo yo, no. Así cada victoria ante una tentación me hace más fuerte, y cada día que pasa la obsesión se hace más pequeña hasta que desaparece.

3 ¿Tengo diferentes grados de abstinencia?

Con el tiempo he aprendido que hay diferentes tipos de abstinencia: abstinencia sucia, abstinencia limpia, abstinencia a pulso, borracheras secas, etc. El único tipo de abstinencia que me vale hoy día es la abstinencia limpia, clara y serena como una mañana de primavera. El resto me lleva a recaer antes o después, y casi diría que son estados previos a la recaída, zonas de gris que me llevan al negro.

4 ¿Hay diferencia entre abstinencia y ceñirme a una dieta? ¿Cuál es la diferencia?

La dieta potencia mi enfermedad aumentando mi obsesión por comer compulsivamente, la obsesión por el peso y el fisco. La abstinencia me mantiene sano, la dieta me lleva a recaer.

5 ¿Puede estar abstinente sin mantener o ir hacia un peso saludable?

Allá cada uno con su conciencia, pero la gorda serenidad existe, y es un indicativo de que algo falla en mi programa.

6 ¿Qué sucede y como me siento?

-Cuando me doy un atracón.

Las emociones negativas me llevan a un punto de no retorno donde no lo soporto mas, y como para huir de mi mismo. O el comer un poquito, me tiene tres o cuatro días obsesionado con un alimento y no puedo más, y huyo hacia la comida, tratando de liberarme de esa obsesión, cuando lo que debería hacer es usar las herramientas.

-Después de darme el atracón.

Me destruyo físicamente, por que termino descompuesto y puedo terminar en el hospital hecho polvo  con dolores terribles y un gotero. La boca me sabe a suela de zapato. Emocionalmente termino muy desgastado, sin ganas de nada y muy irritable.

-Cuando estoy abstinente.

Soy otra persona, nueva, distinta, mejor, mas vivo, mas alegre. Con ganas de hacer cosas y de seguir adelante. Los problemas no importan solo tengo ganas de estar bien y ser feliz.

-Cuando estoy abstinente por un tiempo.

Viene la recuperación física duradera, la perdida de peso, y la iluminación espiritual. La fuerza arrolladora de reconstruirme a mi mismo. El mirarme al espejo y ver que parezco brillar por que dios esta conmigo y me siento tranquilo, sereno y confiado.

7 ¿Cómo racionalizo o interpreto los motivos que me llevan a perder la abstinencia?

Últimamente no recaigo tanto por motivos emocionales, si no mas bien por pura adicción a la comida. No puedo con el solo un poquito. Eso me pierde. Vivo rodeado de oportunidad para recaer, y el simple hecho de llevar una moneda en el bolsillo ya me pone compulsivo. No puedo ni tomar café en el trabajo. Me cuesta ver como otras personas comen, y el camino de casa al trabajo, rodeado de tiendas y escaparates, se me hace muy cuesta arriba. Creo que recaigo por que hay demasiada comida en mi entorno. El único sitio donde me siento seguro es en mi casa.

8 ¿Cuáles son los defectos de carácter que me complican mi abstinencia? Da un ejemplo de pérdida de abstinencia por que se disparo un defecto de carácter sobre tus emociones.

La Gula me puede. Me destruye. A veces recuerdo alimentos que llevo mucho tiempo sin comer y los hecho de menos. Es una locura por que se que me destruyen, y sin embargo, los busco. Lo mejor que luego cuando los como, no me gustan.

9 ¿Qué emociones te impulsan a perder la abstinencia y qué medidas tomas para transitar por esas emociones sin perder la abstinencia?

Principalmente, la gula. Siento que mi vida esta ordenada y en paz. No tengo altibajos emocionales ni pasa nada grave en mi vida a parte de mi enfermedad con la comida. Pero la comida me atrae como un imán y me puede. Soy totalmente impotente. La compulsión esta ahí como una segunda piel constantemente. Aun abstinente de vez en cuando vuelve a mi la idea de recaer. Solo le pongo freno, rezando, cerrándome las posibilidades de poder acceder a la comida, y usando las herramientas del programa.


10 ¿Cuáles son las herramientas de Oa qué más utilizas para cuidar tu abstinencia? ¿Cuánto tiempo le dedicas a la lectura y escritura para mantener la abstinencia y practicar la recuperación?

Trato continuamente de meter literatura en los momentos muertos que tengo en mi vida, en la rutina del día a día. Recientemente he logrado empezara a leer el solo por hoy antes de salir de casa, y en el descanso de la comida, tras terminar, estoy leyendo alguno de los otros libros de OA. Lo estoy haciendo por que tras comprar un libro nuevo y leerlo poco a poco durante varios días, me di cuenta de que me fortalecía al hacerlo. Solo me asusta que no haya suficientes libros de OA o de 12 pasos para estar leyendo continuamente. Supongo que eso es mejor que tener miedo de recaer o miedo a la comida.

A diario escribo también sobre la parte que este trabajando del programa. Suelo estar una hora o dos leyendo, pensando y escribiendo  todos los días, si bien estoy haciendo otras cosas también a la vez. Cada 3 días más o menos, llamo para leer lo leído. Es un compromiso. Lo que mas me cuesta es llamar cuando necesito ayuda por que estoy compulsivo.

Cuando estoy caminando o estoy a solas, suelo meditar o rezar, o como le queráis llamar. Le pido ayuda a mi poder superior para mi, para que me enseñe su camino, el camino de la recuperación, y también por otras personas.



Etiquetas: ,

miércoles, diciembre 14, 2011

La importancia de rendir mi comida y mi vida a un poder superior a mi


Entregar mi manera de comer, y luego mi vida a un poder superior a mi es la clave de una abstinencia sana y duradera. A mi lo que mas me cuesta es rendir mi comida al poder superior a través del uso de la herramienta del plan de comidas. Y así no consigo tener éxito en programa, entendiendo este como una abstinencia larga y duradera, aunque si me beneficio de los efectos del uso de las herramientas en la medida que puedo y del trabajo de los pasos.

Voy dando pequeños pasitos, en forma de renuncias a la comida y a la gula. Para mi renunciar es la manera de soltar mis alimentos, dárselos a mi poder superior, y dejarle que el lleve mi comida hacia una manera de comer y de comportamiento con la comida no dañinos para mi.

Por ejemplo he renunciado a ir a la cena de navidad. He renunciado a ir a supermercados, por que es hay donde siempre recaigo a lo grande. He renunciado a comer fuera, si no es con mi propia comida llevada de casa, por que comer en restaurantes siempre hace que se me cuelen alimentos dudosos o compulsivos que me inestabilizan. He renunciado a llevar dinero por la calle por que me lo gasto en comida o en maquinas de comida y eso me lleva a recaer. He renunciado a comer entre horas.

Por supuesto hay otras renuncias que me cuestan mucho más y que aun no soy capaz: como renunciar a alimentos dudosos, o alimentos que trae mi pareja  a casa.

Estas son mis limitaciones y a veces me pregunto si hago bien asumiéndolas, es como meter al monstruo de mi enfermedad en un jaula de privaciones. Y así me siento muy limitado. Pero solo se mantenerme abstinente así. Renunciando y sacrificando. Y aunque a veces es duro, luego después lo disfruto en forma de abstinencia, que es paz y serenidad, libertad de la obsesión por la comida. Poder pensar y no tener en mi mente la niebla de la compulsión que me hace no ser yo y reaccionar como un adicto.

Soltar las riendas de mi vida me cuesta mucho menos que entregar mi comida. Ahora lo veo claro. Quizás por que me resulta cómodo no hacer nada y pedir la ayuda a dios para que se encargue de las cosas y de las decisiones complicadas. Eso me libera del dolor de tener que llevar mi vida sobre mis hombros. El dolor que otras personas no soportan y que yo como adicto no soportaba, y que quería tapar a toda costa con comida. Una vez que dios esta ahí sosteniendo mi vida, ya no estoy solo, tengo toda la ayuda del mundo, y el dolor desaparece, por que ya no soy el único responsable de mi vida.

Por ejemplo no me culpo por tomar una decisión errónea. La acepto por que dios lo ha querido así, y trato de aprender de ello y crecer. No vivo tomando decisiones rápidas motivadas por mis locas emociones controladas por mis defectos de carácter. Dejo que dios traiga a mí el camino más fácil y se exprese en mi intuición que llega a mi a través de la meditación y la oración. También me llega el mensaje de lo que dios quiere para mí en un tema concreto mediante las consultas que hago a otras compañeras. Uso su recuperación, la claridad mental que ellas tienen, para que vean por mi donde yo no veo en mi propio yo. Así es más fácil. No cargo yo con todo el peso de mi vida. Tengo ayuda. La fe llena el hueco del dolor, el vació interior que siempre he escuchado que tenemos todos los adictos como yo, que soy adicto a la comida.

Etiquetas: ,

domingo, diciembre 11, 2011

La experiencia espiritual en mi recuperación


Sin un crecimiento espiritual día a día yo no puedo con la comida. Necesito la fortaleza interior que yo por mi mismo no tengo para decir que no a todas las tentaciones que me asaltan a diario. Es un estado de no mente, de serenidad, de no deseo, que me recuerda al de los santones hindúes, los monjes budistas, o los ascetas griegos. Mi poder superior, además de los grupos, es eso que yo no tengo por mi mismo, que me hace ser capaz de decir no a las tentaciones, y que viene a mí a través del uso de las herramientas y del trabajo del programa.


Puedo crecer diariamente tratando de renunciar a mis defectos de carácter, en especial a aquellos que me llevan a comer compulsivamente y ejercer mi adicción.

Puedo crecer tratando de buscar mi paz interior estando en paz con las personas que me rodean, y aceptando las cosas que suceden en mi vida tal y como son.

Igualmente, trato de vivir mis emociones sin huir de ellas o tratar de esconderlas. Trato de cuidar de mí y de no hacerme daño, de rodearme de personas constructivas para mi y que me aporten. Trato de vivir experiencias edificantes para mí. Trato de estar vivo y en el mundo, igual a todos, sin creerme mejor o peor que los demás.

En definitiva creo que mi recuperación exige de mí ser mejor persona en cada aspecto de mi vida. Esto lo veo en el lema o frase del programa “salir del caos emocional e ir hacia una forma de vida mas completa”. El camino de la recuperación es el camino de construir un mejor yo. Un yo recuperado.

Etiquetas: ,

viernes, diciembre 09, 2011

Consideraciones personales sobre la abstinencia

Observate. Medita.

¿Tengo ciclos que duran dias de abstiencia y luego dias recaida y luego otra vez abstinencia?

He de averiguar que es lo que pasa, o que pasa por la cabeza para que cambie de un estado a otro, escribir esobre ello y mira en mi interior.

Si hay algo que sea la clave para pasar de un estado a otro, alguna situacion, algun sentimiento, trata de evitarlo, o pide ayuda por telefono cuando lo veas venir.

tienes una mentalidad todavia muy orientada hacia la enfermedad, hacia la recaida. No vale pensar como hasta ahora. Pensar como hasta ahora, por que eso solo lleva a una cosa, a comer. olvidate de todo lo que sabes hasta ahora. no funciona. abre la mente, y escucha a las compañeras, y al programa. la dieta no funciona. es peligroso para mi como comedor compulsivo hacer dieta.

La abstinencia no es algo que yo tenga que hacer o que yo tenga que lograr. La abstinencia es un don que el poder superior da a unos pocos elegidos. pero tengo que abrirle la puerta haciendo mi parte, poner el cartel de "disponible para abstinencia" usando las herramientas y trabajando, y esperar a que llegue, por obra del poder superior (entendiendo este como el programa, el grupo, la recuperacion, "eso " que hace que una gente este abstinente y otra no.

Mi abstinencia no es mia, es de mi poder superior. Asi que yo no tengo que culpabilizarme si viene y va.

Yo solo puedo centrarme en el programa, y tratar de usar las hereramientas, todos los dias, este abstinente o no. Por que se que el programa es lo que me salva. Primero de recaer.
Segudno me salva de la recaida y me lleva hacia la abstinencia de manos del poder superior.

A mi lo que me funciona, tras mucho tiempo de preubas, es olvidarme del peso, no pesarme y dejarlo en manos del poder superior. Asi no me obsesiono con el peso, que me lleva a recaer. vivo mas tranquilo sin pesarme. mi objetivo no es adelgazar, si no estar abstinente y recuperarme. adelgazar es solo una parte de un todo mucho mas grande.  No puedo quedarme solo en la parte fisica de la recuperacion, me perderia mucho mas.

Y por supuesto una recaida no es el fin. Es solo una piedra mas en el camino. No es el fin. Me levanto y sigo adelante. Sigo usando las herramientas todo lo que pueda para estar conectado a la recuperacion y seguir adelante.

La asbstinencia no es cuestion de ya la logre y por siempre jamas. No es un sprint. La abtinencia es un estado de gracia, fisico mental y espiritual, al que yo llego guiado por una serie de acciones, pero que mi poder superior me abre la puerta. Y luego he de mantenerme ahi. Si dejo de hacer lo que de hacer para estar abstinente, si dejo de renunciar a lo que he de renunciar, la abstinencia se va.

Etiquetas: