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viernes, noviembre 17, 2006

Segundo paso - cuaderno de trabajo

“SEGUNDO PASO”



"Llegamos al convencimiento de que sólo un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio."

Muchos comedores compulsivos exclamamos al ojear este párrafo: ¿Devolvernos el sano juicio? Mi caso es distinto. Yo estoy perfectamente sano. El único problema que tengo es el de la comida.

Ya no tengo el orgullo de creerme que la comida es mi único problema. Tengo cicatrices emocionales graves. Que vienen marcadas por lo que estaba decidido en mi vida incluso antes de nacer yo, por la familia en la que nací. Y soy impotente ante ellas. Se que en mi la comida es un síntoma, hay mucho mas. La comida es por donde estallo. He tenido depresiones crónicas, baja autoestima, subidotes y bajones emocionales que me asustaba de mi mismo pensando que era bipolar. Incapacidad para acercarme al sexo opuesto. Accesos de ira, obsesiones, fantasías múltiples y desbocadas, e incluso una vez ideas suicidas, pero como todos los suicidas, era mas por llamar la atención que otra cosa. Hay mas bajo mi personalidad que un simple comida. La suerte es que con todo el dolor y sufrimiento que he sufrido, pueda vivir día a día.

¿Pero estamos de verdad cuerdos? Cuando examinamos nuestras vidas con sinceridad, vemos que en lo que se refiere a la comida hemos de calificar nuestra conducta de irracional y autodestructiva.

Yo no era consciente de lo que hacía con la comida. Solo quería adelgazar. Costara lo que me costará, el tiempo que me tomará me daba igual, un año, dos años. Se me cambio el chip de comer como un cosaco a comer como un pajarito, y de hay a comer una vez al día durante años, a intentar vomitar puntualmente. Al atracón diario, y varios días sin comer por culpabilidad. Todo por que quería estar delgado por que creía que mi obesidad era el origen de mis problemas, cosa que a lo mejor era cierto o no en aquel momento, pero que el adelgazar no ha solucionado. Sigo teniendo problemas.

Presas de la compulsión por la comida, hemos hecho cosas que a ninguna persona sana se le hubieran ocurrido. Hemos recorrido miles de kilómetros a altas horas de la noche para satisfacer un antojo. Hemos comido alimentos congelados, quemados, pasados, e incluso deteriorados y peligrosos. Hemos cogido comida de los platos de otras personas, del suelo, de la tierra. Hemos sacado comida del cubo de la basura y nos la hemos comido.

Yo he tirado comida por miedo a comérmela, odiándola. Yo he viajado en coche ansiando parar en cada gasolinera nada mas que para comprar los alimentos de picoteo que allí había. He tenido broncas y peleas en casa de mi madre por que intentaba que no trajeran a casa la comida que yo no quería comer pero que era incapaz de dejar de comer. De adolescente arranque comida de las manos de un amigo sin pedir su permiso y esto provoco unan pelea. De mas niño, rabie por querer comer algo que mi madre no me dejaba y rompí un cenicero estrellándolo contra el sueño y me corte en la mano profundamente. Ahora se que la enfermedad siempre estuvo ahí, agazapada, esperando, a que le abriera la puerta.

Con frecuencia hemos mentido sobre lo que hemos comido, mentido a otros porque no queríamos enfrentarnos a la verdad.

Sobre mi comida y mi salud he mentido bastante. Para evitar suspicacias de otras personas, y que me dejaran tranquilo. Y sobre todo me he engañado a mi mismo, con un objetivo que era un espejismo. Quería controlar mi vida, llevarla hacia una hipotética felicidad en encontrar pareja como consecuencia de la delgadez. Hoy se que la felicidad es un estado de animo, un vivir en recuperación que yo he de construir alrededor de mi mismo con ayuda de oa, mis compañeros, y dios. Y que las mujeres, me pueden hacer mucho daño, pero la soledad también.

Hemos hurtado comida a nuestros amigos, familiares y empleados, incluso en la tienda de ultramarinos. Hemos robado también dinero para comprar comida. A pesar de tener el estómago repleto, hemos continuado comiendo, a veces incluso a pesar de sentirnos indispuestos de tanto comer.

He vomitado de tanto comer. He tirado comida por tal de no comerla. He cogido comida de las manos de un amigo de manera violenta. Me he enfadado con otras personas para que no trajeran o me ofrecieran comida. He huido de celebraciones y amistades por no tener visión de comida. Me siento como el drogadicto que se esta desenganchando. No puedo juntarme con personas comen de cierta manera por que ver como comen a mi me duele. Sería como pedirle a un drogadicto que mirara mientras otros se drogan. Por que la comida para mi es una droga, y ante tal fuente de placer, en la locura en la que estaba sumida mi vida, he hecho de todo, abusando y desabusando, son la comida.

Continuamos abusando de la comida, aunque sabíamos que estábamos desfigurando y lisiando nuestros cuerpos. Nos hemos aislado para comer, poniendo así en peligro nuestras relaciones con los demás y privándonos de vida social. A causa de nuestra compulsión por la comida, nos hemos vuelto objetos de ridículo y hemos destrozado nuestra salud. Más tarde, asustados por lo que nos estábamos haciendo, nos obsesionamos con las dietas.

Recuerdo la sensación de culpabilidad después de un atracón. Pensando que estaba destruyéndome, que estaba tirando por tierra todo lo que había logrado y que ponía rumo a mi propia autodestrucción, pues comía de manera que me encaminaba de nuevo a la obesidad y la depresión.

He sido marginado por otras personas que me veían como el típico gordito manipulable y bonachón. Cuando me utilizaban yo me sentía estupido y me cerraba en banda, y todo era por mi poca fortaleza de carácter nacida de mi baja autoestima, lo que me llevaba a una incapacidad para decir no, para ponerme en mi sitio.

Mi salud no me importo un pimiento durante años. La maltrate con exceso de peso y sedentarismo. Siempre estaba constipado, los kilos son como la nicotina para el cuerpo. Luego al estar comiendo de forma totalmente opuesta y al adelgazar tan rapido, las secuelas, quiera yo negármelo o no, son evidentes. Puedo hasta cuestionarme mi vegetarianismo. Pero una cosa esta clara, la mas dañada ha sido mi salud mental, por que cualquier cosa que me pasa la achaco a la comida o mi manera de comer.

2 Comentarios:

Anonymous Miguel escribio...

Hola m2c,

yo, al igual que te pasaba a ti, sufro de obesidad.

He montado un blog como el tuyo y buscando he encontrado tu blog. Queria decirte que voy a enlazarte pues veo que hay informacion muy valiosa para gente que pueda visitar mi weby por que tienes muchas cosas que contar.

Si quieres echarle un vistazo, pasate por www.adelgazamos.com y me comentas. Como veras, soy muy nuevo en este tema, asi que la pagina tiene pocas entradas.

Si quieres contactar conmigo via email puedes hacerlo en miguel (arroba) adelgazamos (punto) com

Un saludo y gracias por este blog! ;)

19 noviembre, 2006 10:25  
Blogger m2c escribio...

Hola miguel

Espero que tu blog te ayude.

Yo tengo 29 años. Peso algo mas de 65kg. medire 1,70 mas o menos. Llevo siendo vegetariano cosa asi de 4 años, y llevo en Oa (comedores compulsivos anonimos) algo menos de 2 años. Antes de decidirme a cambiar pesaba algo menos de 120 kg.

Mi vida ha cambiado. Los kilos solo son el sintoma de algo mas profundo. Estas a punto de iniciar un viaje por el que yo ya he pasado, y te voy a decir una serie de cosas que considero importantes:


La comida siempre gana.

Tu vida va a tener que cambiar, no es solo cuestion de que comes, si no de que haces, de habitos, con quien te relacionas, todo.

Adelgazar no es la panacea, pero si es bueno.


Cuando quieras dejar de perder peso sera el momento mas critico.

Presta mucha atención a tu estado psicologico y emocional. El como te sientas va a ser fundamental.

Y por ultimo, si puedes, y quieres y estas interesado, ve a comedores compulsivos anonimos.

A mi me ayuda un monton.

Me ayuda por que luchar solo contra toda la sociedad presionandote para que comas (desde quien te ofrece comida por educacion hasta los anuncios de la tele, hasta las celebraciones sociales) pero para que a la vez seas delgado, es imposible.

Solo no puedo. Necesito ayuda.

Espero que la lectura de mis letras (aunque esto empezo siendo un diario personal) te haya ayudado.

19 noviembre, 2006 20:07  

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